Tres piezas de cerdo ibérico que no te puedes perder en estos días

Entre finales de febrero y el mes de marzo, llega a su fin la montanera del cerdo ibérico, el periodo de la cría de este animal en el que su vida transcurre al aire libre, entre encinas, alcornoques y otros árboles de la dehesa, alimentándose de forma natural, con hierbas frescas y, sobre todo, bellota.

Durante al menos dos meses -dependiendo de la ganadería pueden estar algo más en montanera-, los cerdos ibéricos cada día comen alrededor de 10 kilos de bellotas y recorren entre 12 y 15 kilómetros. Alimentación de calidad y ejercicio diario que constituyen factores ideales para producir una carne magra con la grasa justa, que no solo aporta un gran sabor sino que, además, es saludable ya que contiene un 60% de ácido oleico.

A la mayoría de nosotros, al hablar de cerdo ibérico, se nos va la cabeza al jamón o la paleta, pero existen otras piezas realmente exquisitas, y que se aprovechan con sumo gusto cuando proceden de animales criados de manera tan natural.

Hoy nos centramos en el solomillo, la presa y la pluma de cerdo ibérico, cortes muy demandados en las cocinas españolas, especialmente de animales como los que se sacrifican estos días tras su fase de montanera.

Así que, hablemos de 3 carnes de cerdo ibérico que no te puedes perder en estos días.

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Solomillo de cerdo ibérico

El solomillo es sobradamente conocido y sus usos gastronómicos son muy pero que muy variados. Seguro que estás ahora mismo recordando alguna o algunas recetas familiares, de esas que siempre se han preparado en casa, del valioso recetario de mamá. Es una de las partes nobles del cerdo, con un gran sabor. Se trata de un bocado fino y tierno que se puede utilizar entero para hacer asados, o hacer a la plancha o frito. 

Presa de cerdo ibérico

En cuanto a la presa es una carne fantástica, que contiene la grasa intermuscular adecuada para proporcionar su peculiar sabor. Su preparación más habitual es a la plancha, porque es así como se logra extraer toda su jugosidad. Además de remitirte a un post anterior de este blog en el que te dábamos más detalles sobre la presa ibérica, nos vamos a permitir la licencia de sugerirte que te animes a probar la ‘Presa Ibérica a la parrilla con parmentier de trufa’  que preparan en la Taberna de La Boiga. ¡¡¡Impresionante!!!

Pluma de cerdo ibérico

Por último, nos detenemos en la pluma, una pieza que encontramos sobre la paleta del cerdo, junto al lomo. Es una de las carnes más valoradas del cerdo ibérico, por su gran terneza y sabor. Su aspecto es muy atractivo porque luce un veteado homogéneo y delicado. Al igual que la presa, la mejor manera de llevársela a la boca es a la brasa o a la plancha, sin pasarla demasiado ya que es una pieza fina que no requiere mucha cocina; un poco de sal gorda, y quizás alguna verdura de guarnición y te chuparás los dedos.

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