¿Sabes cómo conservar bien el embutido y jamón ibérico?

Siempre es buen momento para organizar una cita alrededor de un buen plantel de jamón y embutidos ibéricos y estamos seguros de que en las próximas semanas no faltarán las ocasiones, puesto que ya están muy cerca los días de año con más concentración de celebraciones. Hablamos de productos que son una referencia de la mejor gastronomía española, por la pureza de su sabor y por tratarse de un alimento saludable, y que están muy presentes en nuestras mesas.

Por eso, si para agasajar a tus invitados decides ir aprovisionando tu despensa, es bueno que conozcas algunos consejos básicos para la correcta conservación de jamones y embutidos ibéricos, los mantendrás  en su punto y podrás disfrutar de todo el sabor durante más tiempo.

plato jamón loncheado

¿Dónde y cómo guardar jamones y embutidos?

En primer lugar, tanto los jamones como embutidos tienen un enemigo común: La HUMEDAD. Así que, guárdalos en un lugar seco, pero ventilado y con una temperatura ambiente de +- 20 grados, en todo caso, no menos de 15 o y no más de 21o.

Conviene que estén colgados, aunque los jamones también se mantienen perfectamente en horizontal en un jamonero.

jamón jamonero

¿Puedes conservar jamones y embutidos en el frigorífico?

No es lo recomendable. Pero si la habitación está por encima de los 23 grados, es conveniente refrigerarlos en la zona menos fría de la nevera. Cuando tengas pensado consumirlos, procura sacarlos varias horas antes para que se vayan atemperando y si ya los dejas emplatados, mejor que mejor.

¿Cómo conservar los jamones y embutidos ya loncheados?

Son productos curados y, por tanto, su conservación es bastante cómoda, aunque es cierto que varía algo si es producto entero, por piezas o loncheados.

Como hemos dicho los embutidos sin envasar y enteros están muy bien colgados y sin ‘apelotonarlos’. Si están envasados, da igual; pero, siendo prácticos, colgados ocupan menos espacio.

lomo emplatado

Lomo, salchichón o chorizo en rodajas se pueden o no guardar en la nevera, pero envueltos en montoncitos en papel de plástico o aluminio, y metidos en un contenedor hermético.

La pieza del producto que está ya empezada, debe colgarse con la parte abierta hacia abajo. Hay que cubrir también la zona cortada con un plástico o papel de aluminio sujeto con una goma o cuerda para que no entre aire. Si la zona cortada se seca un poco, puedes untarla con un poco de aceite de oliva o si hay humedad cubrirla con una capa de sal. No debes quitar la tripa, es un aislante muy eficaz.

En cuanto al jamón, después de cortar, coloca encima una loncha gruesa de grasa -de la que has quitado al empezar- y otra capa de corteza -la parte exterior retirada también en el primer corte-. Además, cúbrelo con un trapo seco de algodón.

sobre loncheados chori y salchiSi lo que has comprado es embutido o jamón ibérico loncheado y envasado al vacío, se conserva de la misma manera, igualmente en un lugar seco y envuelto en film, pero lo ideal es acabarlo para que no pierda calidad de sabor.

Ya sabes, teniéndolo claro, ya puedes echar tus cálculos e ir pensando cuánto jamón y embutido ibérico vas a necesitar. Anticípate y aprovecha para hacer tu pedido antes del 15 de noviembre, que te lo llevamos gratis a cualquier punto de la península.

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